miércoles, 12 de noviembre de 2008
Jose de Espronceda
Contenido
Vida
José de Espronceda nació en Almendralejo (Badajoz) en 1808. Estudió en el Colegio de San Mateo de Madrid, donde tuvo como profesor a Alberto Lista, a quien siguió en el colegio fundado por el mismo Alberto. A los quince años creó con sus amigos Ventura de la Vega, y Patricio de la Escosura una sociedad secreta a la que llamaron los Numantinos (1823-1825), según decían, para vengar la muerte de Rafael del Riego. Denunciado por ello en 1825 fue desterrado a un monasterio de Guadalajara durante cinco años. Posteriormente viajó por Portugal, Bélgica, los Países Bajos, Francia e Inglaterra —donde se enamoró de Teresa, hija del coronel liberal emigrado Epifanio Mancha— en su condición exiliado liberal. Participó en las oleadas revolucionarias de 1830 junto con unos antiguos amigos suyos. Poco después Teresa se casaría por orden de su padre con un comerciante llamado Guillermo del Amo; sin embargo se reencontrarían en París en 1833 con la que regresó a España, junto con otros liberales, gracias a la amnistía declarada por la muerte del soberano Fernando VII, en 1833. En 1838 Teresa se apartó de Espronceda y poco después murió.
A partir de aquí Espronceda se dedicó a la política y al periodismo. Se enroló en la Milicia Nacional llegando a ser Primer Teniente de la Compañía de Cazadores de Madrid. En 1841 es nombrado secretario de la Legación española en La Haya y poco después es elegido diputado progresista en Almería. Fue elegido parlamentario ante las Cortes Generales, en 1842 por el Partido Progresista. Murió a los treinta y cuatro años de garrotillo en ese mismo año de 1842, cuando se iba a casar con Bernarda de
Gustavo Adolgo Becquer
Biografía
Nació en Sevilla, hijo del pintor José Domínguez Insausti, que firmaba sus cuadros con el apellido de sus antepasados como José Domínguez Bécquer, por parte de su abuela. Su madre fue Joaquina Bastida de Vargas. Por el lado paterno descendía de una noble familia de comerciantes de origen flamenco, los Becker o Bécquer, establecida en la capital andaluza en el siglo XVI; de su prestigio da testimonio el hecho de que poseyeran capilla y sepultura en la catedral misma desde 1622.
Su casa natal ya no existe. Fue bautizado en la parroquia de San Lorenzo Mártir. Sus antepasados directos, empezando por su mismo padre, José Domínguez Bécquer, fueron pintores de costumbres andaluzas, y tanto Gustavo Adolfo como su hermano Valeriano estuvieron muy dotados para el dibujo. Valeriano, de hecho, se inclinó por la pintura. Sin embargo el padre murió el 26 de enero de 1841, cuando contaba el poeta cinco años y esa vocación pictórica perdió el principal de sus apoyos. En 1846, con diez años, Gustavo Adolfo ingresa en el Colegio de Náutica de San Telmo, en Sevilla, donde le da clases un discípulo del gran poeta Alberto Lista, Francisco Rodríguez Zapata, y conoce a su gran amigo y compañero de desvelos literarios Narciso Campillo. Pero los hermanos Bécquer quedaron huérfanos también de madre al año siguiente, el 27 de febrero de 1847, y fueron adoptados entonces por su tía María Bastida y Juan de Vargas, que se hizo cargo de sus sobrinos, pero Valeriano y Gustavo se adoptaron desde entonces cada uno al otro y emprendieron de hecho muchos trabajos y viajes juntos.
Se suprimió el Colegio de Náutica y Gustavo Adolfo quedó desorientado. Pasó a vivir entonces con su madrina Manuela Monahay, acomodada y de cierta sensibilidad literaria. En su biblioteca el poeta empezó a aficionarse a la lectura. Inició entonces estudios de pintura en los talleres de los pintores Antonio Cabral Bejarano y Joaquín Domínguez Bécquer, tío de Gustavo, que pronosticó «Tú no serás nunca un buen pintor, sino mal literato», aunque le estimuló a que estudiara y le pagó los estudios de latín. Tras ciertos escarceos literarios (escribe en El trono y la Nobleza de Madrid y en las revistas sevillanas La Aurora y de El Porvenir) marchó a Madrid con el deseo de triunfar en la literatura en 1854. Sufrió una gran decepción y sobrevivió en la bohemia de esos años. Para ganar algún dinero el poeta escribe, en colaboración con sus amigos (Julio Nombela y Luis García Luna), comedias y zarzuelas como La novia y el pantalón (1856), bajo el pseudonimo de Gustavo García en que satiriza el ambiente burgués y antiartístico que le rodea, o La venta encantada, basada en Don Quijote. En ese año fue con su hermano a Toledo, un lugar de amor y de peregrinación para él, a fin de inspirarse para su futuro libro Historia de los templos de España. Le interesan por entonces el Byron de las Hebrew Melodies o el Heine del Intermezzo a través de la traducción que Eulogio Florentino Sanz realiza en 1857 en la revista El Museo Universal. Fue precisamente en ese año, 1857, cuando apareció la cruel tuberculosis que le habría de enviar a la tumba. Tuvo un modesto empleo dentro de la Dirección de Bienes Nacionales y perdió el puesto, según cierta leyenda, por sorprenderlo su jefe dibujando. Su pesimismo va creciendo día a día y sólo los cuidados de su patrona en Madrid, de algunos amigos y de Valeriano le ayudaron a superar la crisis. Ese año empieza un ambicioso proyecto inspirado por El genio del Cristianismo de Chateaubriand: estudiar el arte cristiano español uniendo el pensamiento religioso, la arquitectura y la historia: «La tradición religiosa es el eje de diamante sobre el que gira nuestro pasado. Estudiar el templo, manifestación visible de la primera, para hacer en un sólo libro la síntesis del segundo: he aquí nuestro propósito». Pero sólo saldrá el primer tomo de su Historia de los templos de España, con ilustraciones de Valeriano.
Hacia 1858 conoció a Josefina Espín, una bella señorita de ojos azules, y empezó a cortejarla; pronto, sin embargo,se fijó en la que sería su musa irremediable, la hermana de Josefina y hermosa cantante de ópera Julia Espín, en la tertulia que se desarrollaba en casa de su padre, el músico Joaquín Espín, maestro director de la Universidad Central, profesor de solfeo en el Conservatorio y organista de la capilla real, protegido de Narváez. Gustavo se enamoró (decía que el amor era su única felicidad) y empezó a escribir las primeras Rimas, como Tu pupila es azul, pero la relación no llegó a consolidarse porque ella tenía más altas miras y le disgustaba la vida bohemia del escritor, que aún no era famoso; Julia dio nombre a una de las hijas de Valeriano. Durante esta época empezó a escuchar a su admirado Chopin.
En 1860 publica Cartas literarias a una mujer en donde explica la esencia de sus Rimas que aluden a lo inefable. En la casa del médico que le trata de una enfermedad venérea, Francisco Esteban, conocerá a la que será su esposa, Casta Esteban Navarro. Contrajeron matrimonio en el 19 de mayo de 1861. De 1858 a 1863, la Unión Liberal de O'Donnell gobernaba España y en 1860, González Bravo, con el apoyo del financiero Salamanca, funda El Contemporáneo, dirigido por José Luis Albareda, en el que participan redactores de la talla de Juan Valera. El gran amigo de Bécquer, Rodríguez Correa, ya redactor del nuevo diario, consiguió un puesto de redactor para el poeta sevillano. En este periódico, y hasta que desaparezca en 1865, hará crónica de salones, política y literatura; gracias a esta remuneración viven los recién casados. En 1862 nació su primer hijo, Gregorio Gustavo Adolfo, en Noviercas, (Soria), donde posee bienes la familia de Casta y donde Bécquer tuvo una casita para su descanso y recreo. Empieza a escribir más para alimentar a su pequeña familia y, fruto de este intenso trabajo, nacieron varias de sus Leyendas.
Pero en 1863 padeció una grave recaída en su enfermedad, de la que se repuso, sin embargo, para marchar a Sevilla con su familia. De esa época es el retrato hecho por su hermano que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Trabaja con su hermano Valeriano y Casta Esteban discute con él, porque no soporta su carácter y el hecho de que casi siempre ande por casa de su hermano. González Bravo, amigo y mecenas de Gustavo, le nombra censor de novelas en 1864 y el escritor vuelve a Madrid, donde desempeña este trabajo hasta 1865 con veinticuatro mil reales de sueldo. En este último año nace su segundo hijo, Jorge.
En 1866 ocupa de nuevo el cargo de censor hasta 1868; es este un año tétrico para Bécquer: Casta le es infiel, su libro de poemas desaparece en los disturbios revolucionarios y para huir de ellos marcha a Toledo, donde permanece un breve tiempo. En diciembre nace en Noviercas el tercer hijo de Bécquer, Emilio Eusebio, dando pábulo a su tragedia conyugal, pues se dice que este último hijo es del amante de Casta. Es más, Valeriano discute con Casta continuamente. Los esposos aún se escriben, sin embargo. Pasa entonces otra temporada en Toledo, de donde sale para Madrid en 1870 a fin de dirigir La Ilustración de Madrid, que acaba de fundar Eduardo Gasset con la intención de que lo dirigiera Gustavo Adolfo y trabajara en él Valeriano de dibujante; pero el 22 de diciembre muere Gustavo cuando en Sevilla hay un eclipse total de sol; un poco antes, en septiembre, había muerto su hermano Valeriano. Mientras agonizaba, pidió a su amigo el poeta Ferrán que quemase sus cartas («serían mi deshonra») y que publicasen su obra («Si es posible, publicad mis versos. Tengo el presentimiento de que muerto seré más y mejor conocido que vivo»); pidió también que cuidaran de sus hijos. Sus últimas palabras fueron «Todo mortal». Sus amigos Ferrán y Correa se pusieron de inmediato a preparar la edición de sus Obras completas para ayudar a la familia; salieron en 1871 en dos volúmenes; en sucesivas ediciones fueron añadidos otros escritos. Los restos de los dos hermanos fueron trasladados en 1913 a Sevilla, donde actualmente reposan.
viernes, 3 de octubre de 2008
Similitudes:Don Alvaro y Don Juan Tenorio
- Los padres desconocen a sus hijas por traicionar el honor de la familia.
- Aparcen el mismo tipo de personaje. (Curioso, Incognitos)
- Personaje clave que muestra como se desarolla la obra. Don Alvaro es el estudiante y el padre guardian. Butarelli narra en Don juan Tenorio
- Amor prohibido.
- Honra de la familia.
- Mentira y intriga
- Finales tragicos
Jose Zorrilla

Don Juan Tenorio
Estructura
La obra está estructurada en dos partes:
1) La Parte Primera consta de cuatro actos, divididos en varias escenas, y transcurre en una sola noche:
- Acto I, «Libertinaje y escándalo», con dieciséis escenas, se desarrolla principalmente en la hostería de Buttarelli.
- Acto II, «Destreza», con doce escenas, se desarrolla principalmente en las calles frente a la casa de Doña Ana.
- Acto III, «Profanación», con nueve escenas, se desarrolla principalmente en el convento.
- Acto IV, «El Diablo a las puertas del Cielo», con once escenas, se desarrolla principalmente en la casa de Don Juan.
2) La Parte Segunda se divide en tres actos. Transcurre también en una sola noche, pero 5 años después de los sucesos de la primera parte:
- Acto I, «La sombra de Doña Inés», con seis escenas, se desarrolla principalmente en un panteón y en el cementerio.
- Acto II, «La estatua de Don Gonzalo», con cinco escenas, se desarrolla principalmente en la casa de Don Juan.
- Acto III, «Misericordia de Dios, y Apoteosis del Amor», con cuatro escenas, incluyendo la última escena que sólo tiene un dialogo recitado por Don Juan en el cementerio con el que termina la obra.
Argumento
La acción transcurre en la Sevilla de 1545, en los últimos años del Emperador Carlos V.
Parte Primera (Transcurre en la noche de Carnaval)
Hace un tiempo Don Juan y Don Luis Mejía habían apostado para ver «quién de ambos sabía obrar peor, con mejor fortuna, en el término de un año», ese día se cumplía el lapso, por lo tanto, Don Luis y Don Juan se vuelven a encontrar en la hostería de Buttarelli donde comparan sus hazañas.
Los rivales cuentan los muertos en batalla y las mujeres seducidas, al finalizar Don Juan queda como vencedor, sin embargo Don Luis lo vuelve a desafiar diciéndole a Don Juan que lo que le falta en la lista es «una novicia que esté para profesar», entonces Don Juan le vuelve a apostar a Don Luis que conquistará a una novicia, y que además, le quitará a su prometida, Doña Ana de Pantoja.
Al oír el desafío, el comendador Don Gonzalo de Ulloa, padre de Doña Inés, que llevaba en un convento desde su infancia y estaba destinada a casarse con Don Juan, deshace el matrimonio convenido.
Por la noche, Don Juan seduce a Doña Ana haciéndose pasar por su prometido. Después, escala los muros del convento donde está encerrada Doña Inés y la rapta. Don Juan y Doña Inés se enamoran locamente.
Don Luis y Don Gonzalo se enfrentan al protagonista en un duelo y ambos mueren, por lo que Don Juan tiene que huir a Italia.
Parte Segunda (Cinco años después)
Cinco años más tarde, Don Juan regresa a Sevilla y visita el cementerio donde está enterrada Doña Inés, que murió de amor. Doña Inés también ha hecho una apuesta, pero con Dios: si logra el arrepentimiento del joven, los dos se salvarán pero, si no lo consigue, se condenarán eternamente.
Ante la tumba de Don Gonzalo, Don Juan invita al comendador a cenar y éste lo invita a su vez a compartir la mesa de piedra con él en el panteón.
Cuando el espíritu del Comendador está a punto llevarse a Don Juan al infierno, Doña Inés interviene y le ruega que se arrepienta. La joven gana la apuesta y los dos suben al cielo rodeados de cantos e imágenes celestiales.
Don Alvaro y la fuerza del sino
Don Alvaro, un indiano rico y misterioso vive en Sevilla, y tiene un romance con doña Leonor, hija del Marqués de Calatrava. Pero éste no aprueba esos amores, y así don Alvaro decide raptar de su casa a doña Leonor. En la huida de los amantes, el Marqués muere accidentalmente, iniciendo con esta acción la tragedia de los protagonistas. Los enamorados desaparecen. Doña Leonor vive oculta durante un año, y así, todos, incluso don Alvaro, la crean muerta. Depués, se retire en el monasterio de los Angeles, en Hornachuellos y Don Alvaro viaja hasta Italia. Los dos hijos del Marqués, don Carlos y don Alfonso, han jurado vengar la muerte de su padre y han salido en busco del indiano. En Veletri se encuentran y reconocen don Alvaro y don Carlos, lo que lleva a un duelo donde perece Carlos. El sobreviviente se refugía en el convento de los Angeles en España, como fraile, durante cuatro años. Pero don Alfonso ha ido en Perú y sabe toda la verdad sobre don Alvaro : viene a encontrarle. Segundo duelo obligado, en el cual cae herido don Alfonso. Ambos descubren que doña Leonor vive al lado en la ermita, y creyéndola cómplice de don Alvaro, la mata don Alfonso.Para don Alvaro, la única escapatoria a su destino es el suicidio. Se precipita de la montaña diciendo ‘Yo soy un enviado del infierno, soy el demonio exterminador’.
Estructura
Este drama está divido en cinco jornadas, cosa típica del teatro neoclásico. Podemos ver que Don Alvaro o la fuerza del sino tiene todas las características del teatro romántico cuanto a la historía, a los temas y al estilo. Pero, cuanto a las normas neoclásicas de las tres unidades, el Duque de Rivas tomó mucha libertad :
Hay diferentes luegos, de España a Italia.
El drama pasa sobre un periodo de cinco años.
Hay un acción principal pero también otras historías costumbristas y cotidianas.
Duque de Rivas

Sus primeras poesías y sus primeras dramas son influencidas por el neoclásicismo (Meléndez, Valdéz y Quitana). Luego, el autor se orienta deliberamente hacia el Romanticismo y tres obras, sobretodo, son celebres. Primero, un poema en doce romanceros : El Moro Expósito (1834), cuyo tema trata de la leyenda del bastardo Mudarra y de sus hermanos. Es un fresco realista y fantástica, de las civilizaciónes arabes y cristianas en la España de la Edad Media. El prologo fue escrito por Alcalá Galiano. Don Alvaro o la fuerza del sino, cuyo primera representación tuvo lugar en Madrid en 1835, fue el triúnfo del Romanticismo sobre el Escenario ; este drama fue en España lo que Hernani había sido en Francía. Las aventuras tragicas de un heroe perseguido por el sino, el misterio y la muerte, el amor, con una mezcla de tipos y de tonos, lances imprevistos…
Todo contribuye en hacer una ilustración clamorosa del romanticismo. El Duque de Rivas se inspiró de lo real : tuvo una propriedad, ‘La Jarilla’ en Hornachuelos y conoció la leyenda de la ‘Mujer Penitente’. Verdi sacó de este éxito una ópera, La Forza del Destino (1862). Finalmente, el ultimo titulo glorioso del Duque son sus Romances históricos (1841) que trata de personajes y de peripecías de la historía nacíonal, desde el reinado de Pedro El Cruel hacia la batalla de Bailén.
El Duque de Rivas, realizando plenamente su vida, murió en 1865, pocos días después de la muerte de Antonio Galiano, su grán amigo.